La Defensoría del Pueblo de Colombia ha emitido una advertencia sobre la escasa representación de mujeres y personas de diversas orientaciones sexuales e identidades de género en el Congreso, tras las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026. Según un informe, el escenario legislativo sigue siendo mayoritariamente masculino, lo que perpetúa las brechas de género y diversidad en el ámbito político.

Las cifras proporcionadas por ONU Mujeres revelan que, en el nuevo periodo legislativo, las mujeres ocuparán solamente el 29% de los escaños. En el Senado, su representación se situará en 32 de 102 curules, lo que equivale al 31,4%, una cifra similar a la de 2022, cuando representaban el 29,9%. En la Cámara de Representantes, la situación es aún más alarmante, con solo 50 mujeres de 181 escaños, lo que representa un descenso respecto a los 54 ocupados en el periodo anterior.

Además, la representación de mujeres pertenecientes a comunidades étnicas ha sufrido un retroceso significativo del 42,9%. En 2022, siete mujeres de pueblos étnicos fueron elegidas, mientras que en 2026 solo cuatro lograron obtener curules. La Defensoría subraya que sin mecanismos estructurales más firmes, los avances logrados en representación podrían perderse rápidamente, como ha sucedido con la representación palenquera, que no obtuvo ningún escaño en esta ocasión. En el ámbito de la diversidad sexual, aunque hubo un aumento en las candidaturas, solo dos representantes de este grupo lograron un lugar en el Congreso, lo que pone de relieve la necesidad de acciones efectivas para asegurar una mayor inclusión en la política colombiana.