La borrasca Therese ha comenzado a hacer sentir su impacto en las Islas Canarias, y se espera que su intensidad aumente en los próximos días. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha advertido sobre la posibilidad de "lluvias intensas, vientos muy fuertes, condiciones adversas en el mar y nevadas en las cumbres". Esta decimonovena borrasca del año también tendrá repercusiones en el resto del territorio español, con efectos que se comenzarán a notar en el suroeste de la península a partir del viernes, aunque de manera más moderada.
Este miércoles, un frente asociado a la borrasca provocará cielos cubiertos y precipitaciones en Canarias, que podrían ser "localmente intensas" en las islas montañosas. Además, se prevén "rachas de viento extremadamente fuertes" y olas que superarán los cuatro o cinco metros, especialmente en las islas occidentales. Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, ha instado a la población a tomar precauciones ante la posible caída de ramas y otros objetos, así como a evitar acercarse a la costa en estas condiciones adversas. La Aemet ha activado alertas de nivel amarillo por fenómenos costeros y vientos que podrían superar los 80 km/h en El Hierro, La Palma, Tenerife y Gran Canaria.
El jueves, el viento se convertirá en el principal riesgo para el archipiélago canario, con ráfagas que podrían alcanzar los 90 o 100 km/h en áreas elevadas y expuestas al suroeste. Del Campo ha señalado que el temporal marítimo persistirá, con olas que alcanzarán más de cuatro o cinco metros, y las lluvias serán intensas y continuas, lo que podría provocar el desbordamiento de barrancos. Además, se prevén nevadas significativas en las cumbres a partir de los 1.800 metros de altitud. En la península, aunque la situación será más tranquila, se anticipan chubascos aislados en el oeste de Extremadura y Andalucía, y temperaturas variables en diferentes regiones del país.



