La Defensoría del Pueblo ha emitido una grave advertencia sobre la situación de seguridad y humanitaria en el nororiente colombiano, específicamente en las regiones de Catatumbo y sur del Cesar. La entidad señala que las comunidades de estas áreas están en un estado de riesgo inminente debido al aumento de la violencia entre grupos armados ilegales que luchan por el control territorial.
En respuesta a esta situación, se declaró la Alerta Temprana de Inminencia (ATI) 006 de 2026, afectando a localidades como Ocaña y Ábrego en Norte de Santander, así como Río de Oro y González en el Cesar. Este aviso surge tras la intensificación del conflicto armado que comenzó a escalar en enero de 2025, lo que ha llevado a una mayor preocupación por la seguridad de los habitantes de estas zonas.
El análisis realizado por el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) revela una serie de dinámicas de confrontación entre grupos armados, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias del Frente 33, que buscan aumentar su control en la región. Además, el informe menciona una posible reconfiguración de alianzas entre estos actores, lo que podría resultar en nuevas incursiones territoriales y un aumento de la violencia, particularmente entre el Frente 33 y la organización criminal conocida como Pelusos. La Defensoría también destaca el crecimiento de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (Acsn), que están expandiendo su influencia en el sur del Cesar y en las cercanías de Ocaña y Río de Oro, enfocándose en el control de economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilícita.



