El canciller alemán, Friedrich Merz, ha afirmado que su país no se unirá a una potencial misión militar internacional en el estrecho de Ormuz. Esta declaración se produce en el contexto de los esfuerzos franceses por establecer una operación que garantice la libre navegación en esta zona crucial para el comercio petrolero global.

Merz, quien se encuentra de visita oficial en Noruega, subrayó que no existen razones en este momento que justifiquen una intervención militar en las rutas marítimas. Además, criticó la falta de una estrategia definida para poner fin al conflicto que ha enfrentado a Israel y Estados Unidos contra Irán, un enfrentamiento que está afectando la economía mundial.

El primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, también se pronunció en contra de una participación militar, destacando que actualmente no hay planes concretos para involucrar a Noruega en esta iniciativa. Ambos líderes coincidieron en que el enfoque prioritario debe ser la finalización de la guerra, haciendo hincapié en la necesidad de evitar la colocación de minas en el estrecho de Ormuz, lo que representa un paso fundamental para resolver la crisis en la región.