El canciller alemán Friedrich Merz llegó a Beijing con un mensaje claro: la necesidad de un comercio más justo entre Alemania y China. Durante su visita, Merz presentó una serie de demandas que buscan mejorar las relaciones económicas, las cuales, según él, se ven afectadas por prácticas desleales por parte de su anfitrión.

En un discurso ante el Consejo Asesor Empresarial Germano-Chino, donde estuvo presente el primer ministro Li Qiang, Merz hizo hincapié en la importancia de reducir las subvenciones a las empresas chinas y de permitir una mayor apreciación del renminbi. Además, destacó la necesidad de asegurar la continuidad de las exportaciones de materias primas críticas para la industria alemana. Su objetivo es establecer un vínculo más sólido y beneficioso entre ambas naciones.

Pese a sus advertencias, Merz también expresó optimismo tras sus reuniones con líderes chinos, incluyendo al presidente Xi Jinping. Se anunció un compromiso de China de adquirir hasta 120 nuevos aviones de Airbus, lo que podría abrir la puerta a futuros acuerdos. El canciller concluyó que, a pesar de las tensiones, hay un camino positivo por delante para las relaciones entre Alemania y China.