El canciller español, José Manuel Albares, ha manifestado que Europa no debería ser un blanco de represalias debido a la guerra en Irán. Sin embargo, enfatizó que es crucial que el continente esté preparado para enfrentar cualquier eventualidad, ya que "nada puede ser descartado".

Durante una entrevista en ETB, Albares destacó que Europa, después de los países del Golfo, es la región que podría verse más afectada por el conflicto. Según sus declaraciones, el aumento en los precios del petróleo, el gas y otros productos del sector agroalimentario está impactando de manera significativa en el bienestar de los ciudadanos europeos. "Estamos viendo cómo esta situación afecta directamente a la economía de Europa", subrayó.

El ministro también advirtió sobre la posibilidad de una crisis humanitaria de grandes proporciones si el conflicto se extiende, similar a lo que ocurrió en Siria, donde millones de personas se vieron obligadas a desplazarse hacia Europa. Albares concluyó reafirmando que Europa está bajo amenaza no solo en términos de intereses económicos, sino también en relación a sus valores fundamentales, instando a priorizar la paz y el respeto al derecho internacional en estos momentos críticos.