El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, anunció la evacuación exitosa del personal de la embajada española en Teherán. Este operativo se realizó a través de la frontera con Azerbaiyán y se suma a la repatriación de 4.000 ciudadanos españoles desde Qatar durante el fin de semana. La situación refleja las repercusiones del conflicto en la región, que, según Albares, afecta más a Europa que a Estados Unidos.
En una reciente entrevista, el titular de Exteriores subrayó que la guerra podría llevar a un aumento en el costo de la vida, derivado del impacto en los precios de la energía, así como a una crisis migratoria significativa. Con casi 100 millones de habitantes, Irán podría generar un flujo de refugiados similar al de Siria en 2015, que desplazó a un millón de personas hacia Europa. Albares también enfatizó que la guerra es una violación del derecho internacional y que no se consultó a Europa antes de que comenzaran las hostilidades.
El ministro expresó su preocupación por las posibles oleadas migratorias y reiteró el rechazo del Gobierno español a cualquier acción militar sin el respaldo de sus aliados. En su crítica a la gestión informativa de la OTAN, cuestionó la falta de comunicación sobre el desarrollo de armas nucleares en Irán. Por último, Albares se dirigió a las declaraciones de Alberto Núñez Feijóo, señalando que la distinción entre derechos humanos y derecho internacional es una confusión que debe aclararse.


