El ministro español de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, destacó la “reiterada voluntad” expresada por Marruecos para readmitir a las personas que ingresaron de manera irregular en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Al mismo tiempo, subrayó la “determinación” del Gobierno español de “llegar hasta las últimas consecuencias” en relación con esos hechos.
Durante una conferencia de prensa en Andorra, junto con su homóloga andorrana, Inma Tor, Albares fue consultado sobre la continuidad de la confianza en el reino alauí. El ministro manifestó su intención de “mantener buenas relaciones bilaterales con Marruecos”, aunque remarcó que deben estar basadas en el respeto a la soberanía española, a sus instituciones, a la integridad territorial y a los Derechos Humanos.
Albares realizó además una primera valoración del comunicado difundido la semana pasada por el Ministerio de Exteriores marroquí. En ese sentido, afirmó que toma nota y valora la “reiterada voluntad” de “continuar readmitiendo a todas las personas que accedieron irregularmente a territorio español el pasado 30 de julio en Ceuta, de acuerdo evidentemente con nuestro ordenamiento jurídico vigente”.
En el documento, Marruecos cuestionó por qué no se concreta el retorno de los “migrantes ilegales” cuando, según sostuvo, existe un compromiso oficial de readmisión. También preguntó por qué los menores no acompañados permanecen alejados de sus familias, pese a que Marruecos aseguró haber solicitado insistentemente su regreso.



