La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha dado a conocer que alrededor de 3,2 millones de personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares en Irán a causa de la actual confrontación entre el país y las fuerzas de Israel y Estados Unidos. Esta estimación fue publicada en un informe emitido el jueves desde Ginebra.

Las primeras evaluaciones realizadas por el organismo indican que entre 600.000 y 1 millón de familias han dejado sus residencias debido a los intensos bombardeos y hostilidades que se han intensificado en las últimas semanas. Ayaki Ito, director de emergencias de ACNUR, destacó la gravedad de la situación en su comunicado, subrayando la urgencia de asistencia humanitaria.

La mayoría de los desplazados han huido de la capital, Teherán, y de otras importantes áreas urbanas, dirigiéndose hacia el norte y a zonas rurales en busca de un refugio más seguro. ACNUR ha manifestado su preocupación por las condiciones en las que se encuentran estas personas y ha hecho un llamado a la comunidad internacional para que brinde apoyo en esta crisis humanitaria.