Un hombre aceptó una condena de quince meses y un día de prisión, además del pago de 5.328 euros, por un delito continuado de odio cometido contra un camarero de origen marroquí. El trabajador se desempeña en una cafetería de la que el acusado es cliente habitual y, según el caso, fue sometido de manera reiterada a expresiones xenófobas y humillantes, entre ellas “moro de mierda”.

El acuerdo fue alcanzado este miércoles durante una audiencia en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria. La pena de prisión quedó suspendida por tres años, con la condición de que el condenado no cometa ningún delito durante ese período y abone la indemnización que todavía permanece pendiente por los daños morales y el perjuicio personal ocasionados a la víctima.

Antes de la audiencia preliminar, el acusado había consignado 1.539 euros en concepto de reparación. Ese pago llevó al fiscal a reducir su pedido inicial, que contemplaba un año y medio de prisión y 9.000 euros, correspondientes a 3.600 euros de multa y 5.500 euros de indemnización. Finalmente, la condena incluye 4.515 euros en concepto de responsabilidad civil —de los que deberán descontarse los 1.539 ya depositados— y 813 euros de multa, calculada a razón de tres euros diarios durante nueve meses y un día.

Al ejercer su derecho a la última palabra, el acusado manifestó estar “muy arrepentido” y expresó: “lo siento muchísimo”.