José Luis Ábalos, exministro de Transportes, se presentó ante el Tribunal Supremo para defender su posición en un caso que ha despertado gran interés. Durante la audiencia, enfatizó que, a pesar de haber tenido múltiples ocasiones para abandonar el país, eligió permanecer en España debido a la falta de recursos y su deseo de demostrar su inocencia.

Ábalos explicó al juez Leopoldo Puente que carece de residencia en el extranjero y que no ha intentado evadir la justicia en ningún momento. "No tengo dónde ir, en ninguna parte del mundo", afirmó, subrayando su intención de enfrentar las acusaciones que se le imputan. Este alegato se dio en un contexto donde la Fiscalía Anticorrupción y otras acusaciones habían solicitado su prisión preventiva, argumentando un alto riesgo de fuga.

El exministro también se refirió a su situación financiera, asegurando que sus ingresos y gastos son de conocimiento público. Denunció insinuaciones sobre una posible segunda residencia en el extranjero y reafirmó su compromiso de asistir a todas las citas judiciales, incluso ante la posibilidad de prisión inminente. "No he solicitado ningún permiso para salir, ni siquiera para vacaciones con mis hijos", concluyó, reafirmando su arraigo en el país y su voluntad de colaborar con la justicia.