La carrera cinematográfica de Will Smith está marcada por numerosos éxitos, pero pocos han dejado una huella tan profunda como Soy leyenda, la película de ciencia ficción que lo catapultó al estrellato en 2007. A pesar de su notable desempeño en taquilla, con una recaudación de más de 585 millones de dólares, el actor ha revelado que el final original de la película no fue bien recibido por el público en las proyecciones de prueba. Esta experiencia transformadora lo llevó a modificar el desenlace, el cual ahora se considera más oscuro y definitivo.

En una reciente aparición en el podcast Drink Champs, Smith compartió detalles sobre el proceso creativo detrás de Soy leyenda. Según el actor, el final que finalmente se proyectó en los cines no era el que se había imaginado inicialmente. “El final alternativo era el primer final. Era el final original”, confesó, añadiendo que se basaba en la novela homónima de Richard Matheson. Sin embargo, las reacciones de los espectadores durante las pruebas de proyección fueron tan negativas que los productores decidieron cambiarlo por uno que ofreciera un cierre más satisfactorio.

El desenlace alternativo presentaba al personaje principal, Robert Neville, sobreviviendo y reconociendo que sus esfuerzos por encontrar una cura lo habían convertido en una amenaza para los infectados, considerados monstruos por la sociedad. Smith explicó que, al público no le agradó la idea de ver al protagonista como un monstruo, lo que llevó a una reevaluación de la narrativa. En la versión original, Neville optaba por liberar a los infectados y abandonar Nueva York después de entregar la cura en un campamento de refugiados, una decisión que contrastaba con la realidad que se quería reflejar en el filme.

La reacción del público fue determinante para el futuro de la película. Seis semanas antes del estreno, la producción decidió sacrificar al protagonista en el nuevo desenlace, un giro que representó un acto de redención. Esta decisión se alineaba mejor con el deseo del público de ver a Neville como un héroe en lugar de un villano. La respuesta positiva a este nuevo final en las proyecciones de prueba validó el cambio y llevó a la película a convertirse en un clásico de la ciencia ficción moderna.

Dirigida por Francis Lawrence, Soy leyenda narra la historia de Robert Neville, un virólogo que es el único superviviente de una plaga que convierte a la humanidad en seres similares a vampiros. A lo largo del filme, Neville se enfrenta a una soledad abrumadora, acompañado únicamente por su perro. Durante las horas del día, recorre las calles vacías de Nueva York, y, al caer la noche, debe refugiarse para evitar el ataque de los infectados. Este contexto de desolación y lucha por la supervivencia añade una capa de complejidad a la historia.

La trama cobra un nuevo matiz cuando Neville se encuentra con una mujer y un niño, lo que renueva su esperanza de no ser el último ser humano en la Tierra. Sin embargo, el sacrificio final de Neville, que permite a los recién llegados escapar, deja una profunda impresión en el público. Este desenlace fue preferido por los espectadores en comparación con el original, donde Neville sobrevivía y aceptaba su papel como “monstruo” ante los infectados, lo que generaba un conflicto interno que no resonaba con la audiencia.

La discusión sobre el final de Soy leyenda ha resurgido en la actualidad, especialmente tras el anuncio de una secuela, Soy leyenda 2. Este nuevo proyecto promete explorar aún más las implicancias del mundo creado por Matheson y el legado de Neville, lo que ha despertado el interés de los fanáticos y críticos por igual. La capacidad de Will Smith para reflexionar sobre su obra y las decisiones creativas que moldearon su carrera se convierte en un testimonio de la evolución del cine y el impacto que las opiniones del público pueden tener en el arte cinematográfico.