La reciente decisión de Tiger Woods de alejarse temporalmente del golf para someterse a un tratamiento ha sido ratificada por un tribunal de Florida, que le otorgó el permiso necesario para viajar fuera del país con el fin de proteger su privacidad. Este permiso se emite en respuesta a las recomendaciones de su médico, quien ha indicado que el golfista necesita un ambiente controlado debido a la complejidad de su estado de salud y la intensa presión mediática que lo rodea.

Woods, de 50 años, fue arrestado el pasado 27 de marzo de 2026 en Jupiter Island, Florida, tras un accidente automovilístico en el que su camioneta Range Rover volcó. Durante la intervención policial, se encontraron en su posesión dos pastillas de hidrocodona, un analgésico que había sido recetado. Según documentos judiciales, Woods admitió haber consumido estos medicamentos esa misma mañana, lo que ha suscitado una gran cantidad de especulaciones sobre su bienestar.

El informe policial detalla que el famoso golfista presentaba signos de lentitud en sus movimientos y sudoración al ser interrogado por las autoridades. Además, Woods reveló haber pasado por siete cirugías en la espalda y más de 20 en su pierna, lo que ha afectado gravemente su desempeño atlético. Después del accidente, fue trasladado a un hospital local, donde rechazó atención médica y quedó bajo custodia hasta que pudo ser liberado tras pagar una fianza.

En un comunicado emitido el 31 de marzo a través de su cuenta en X, Woods expresó la gravedad de su situación y anunció su decisión de “tomarse un tiempo” para centrarse en su salud. “Soy consciente de la seriedad de lo que estoy viviendo. Este paso es crucial para trabajar en mi recuperación. Agradezco a todos por su apoyo y pido respeto por mi privacidad en este momento”, afirmó el golfista, quien también se declaró inocente ante la corte del condado Martin, solicitando un juicio con jurado.

La noticia sobre el arresto de Woods ha generado reacciones inmediatas y diversas en el ámbito deportivo. ESPN recordó que este no es el primer incidente que enfrenta el golfista, quien ya había estado involucrado en un episodio similar en 2017, cuando fue arrestado por conducir bajo la influencia de medicamentos recetados, lo que lo llevó a un programa de rehabilitación. Este historial ha planteado preocupaciones sobre su salud mental y física, y ha llevado a muchos a cuestionar su futuro en el deporte.

El presidente del Augusta National Golf Club, Fred Ridley, confirmó que Woods no participará en el Masters de este año, reiterando el apoyo del club hacia el golfista mientras se enfoca en su bienestar. “El Augusta National Golf Club y el Masters están con Tiger Woods en este momento. Aunque no esté presente, su legado y su influencia en el torneo son indiscutibles”, expresó Ridley.

En un episodio reciente de "The View", la conocida presentadora Whoopi Goldberg se hizo eco del apoyo hacia Woods, criticando la falta de empatía que ha recibido. “Tiger es un amigo, y creo que no deberíamos estar golpeando a quien ya está caído. Necesita apoyo, no condenas”, afirmó, resaltando la importancia de ofrecer compasión en situaciones difíciles como la que atraviesa el golfista. La voz de Goldberg se suma a la de muchos que piden una mayor comprensión y respeto hacia la lucha personal que enfrenta Woods en este complicado capítulo de su vida.