En el prestigioso Festival Canneseries, la comediante española Victoria Martín ha llevado su serie 'Se tiene que morir mucha gente', la cual está nominada al gran premio del certamen. En una de sus declaraciones, Martín no dudó en incluirse en el título de su obra, afirmando con un toque de ironía que ella también forma parte de ese 'mucha gente'. Este comentario refleja la esencia de la serie, que explora la complejidad de las relaciones humanas y las luchas internas de sus personajes.

La serie gira en torno a la vida de Bárbara, una guionista con problemas de ansiedad, interpretada por Anna Castillo, y sus dos amigas: Maca, una mujer embarazada de un hombre significativamente mayor, y Elena, una actriz que trabaja como camarera. A través de esta narrativa, Martín busca retratar las tensiones y apoyos que surgen entre amigas a lo largo de sus vidas. La historia revela cómo estas tres mujeres, a pesar de sus diferencias, se enfrentan a los desafíos de la vida moderna, creando un espacio tanto para la tragedia como para la comedia.

La trama de 'Se tiene que morir mucha gente' es una adaptación de la novela del mismo nombre, escrita por la misma Victoria Martín. En una conversación sobre su evolución creativa, Martín compartió que originalmente había concebido la historia como una serie, pero ante la dificultad de venderla, decidió transformarla en un libro. Este proceso de adaptación le permitió explorar más a fondo las vivencias de sus personajes y darles una voz más auténtica.

Martín, quien también es conocida por su trabajo en el popular podcast 'Estirando el Chicle', mencionó que la reescritura del guión fue un proceso continuo que incluyó cambios incluso durante el rodaje. Esta dedicación a la historia refleja su compromiso con la autenticidad y la evolución de sus personajes, quienes, según ella, no necesariamente deben cambiar, pero sí pueden aprender a vivir con más honestidad en sus relaciones.

En su reflexión sobre la salud mental, la serie aborda temas fundamentales que han cobrado relevancia en la sociedad actual. La protagonista, Anna Castillo, subrayó que la narrativa no tiene un enfoque moralista, lo que permite a los espectadores conectar con las experiencias de los personajes sin prejuicios. La serie invita a la reflexión sobre el egoísmo y la autoindulgencia, proponiendo que, si bien los trastornos mentales son serios, no justifican comportamientos dañinos hacia los demás.

'La historia no se centra en lo que está bien o mal', enfatizó Castillo. Esto resuena con la visión de Martín, quien considera que la serie puede provocar incomodidad en la audiencia, pero también una conexión genuina con las experiencias que viven los personajes. Con la competencia por el premio a mejor serie, 'Se tiene que morir mucha gente' se enfrenta a otras producciones destacadas, incluida 'Yo siempre a veces', también española. La expectación es alta y la entrega de premios del festival, programada para el próximo martes, promete ser un evento emocionante en el que se celebrarán las mejores obras de la televisión contemporánea.