Sonorama Ribera reunió este jueves a 40.000 personas en el recinto de El Picón y llevó su programación al centro de Aranda de Duero, en la provincia de Burgos. La jornada tuvo como principal atractivo el concierto sorpresa de Barry B en la plaza del Trigo, uno de los espacios más representativos del festival.
La actividad comenzó durante la mañana en esa plaza, donde Sobrezero estuvo a cargo de la apertura. Más tarde, Calequi y Las Panteras ofrecieron una de las presentaciones más celebradas de las primeras horas del día.
El momento de mayor expectativa llegó con el tradicional concierto sorpresa. Antes de revelar el nombre del artista, el alcalde de Aranda de Duero, Antonio Linaje, y el director del festival, Javier Ajenjo, recibieron al público y reclamaron “mejores conexiones ferroviarias” para la comarca. En ese marco, pidieron la creación de un tren directo que conecte el territorio con el resto del país.
Minutos después, Barry B apareció sobre el escenario y confirmó la identidad del invitado. El músico arandino, conocido también como “El Chato”, regresó al festival de su ciudad tras consolidarse como uno de los nombres emergentes del panorama nacional. Su presentación fue recibida con una cálida respuesta por parte de los asistentes.
La programación urbana se extendió durante el resto de la jornada con sesiones de DJ en la plaza de la Sal y los conciertos del Escenario Charco, que este año celebra su décimo aniversario.



