Un ex periodista español, hijo de gallegos y nacido en Buenos Aires, se contactó días atrás para anunciar que viajaría al país. Su objetivo es grabar entrevistas relacionadas con el ambiente musical porteño y avanzar en un documental que proyecta realizar con ese material.

Además de registrar las entrevistas, el realizador busca impulsar posibles auspicios en la ciudad y gestionar la exhibición del futuro documental en el Teatro Colón, presentado como una vidriera de lujo para el proyecto. La iniciativa combina la escena cultural porteña con una historia marcada por la guerra, la separación familiar y la supervivencia.

El relato se remonta a los trenes que trasladaron a niños judíos desde la antigua Checoslovaquia hacia Londres. Esos convoyes, conocidos como Kindertransport, fueron organizados por el filántropo británico Nicholas Winton, a quien se atribuye el rescate de unos 669 niños.

Entre ellos viajaban un niño de seis años y su hermana mayor, que fueron adoptados en Inglaterra, como ocurrió con los demás menores. En ese contexto, las despedidas eran consideradas definitivas: resultaba muy improbable que los chicos volvieran a encontrarse con sus padres o que estos hubieran sobrevivido.

Sin embargo, con el tiempo, los dos hermanos fueron recuperados por sus padres biológicos. La pareja había perdido al resto de su familia —abuelos, tíos y primos— en los campos de concentración nazis, pero logró escapar de Europa, localizar a los hijos que había enviado en el convoy y emigrar en busca de un lugar donde vivir y progresar en paz.