Sean “Diddy” Combs, el célebre rapero y empresario estadounidense, está a punto de ver acortada su condena en prisión, ya que se ha establecido una nueva fecha de liberación que lo llevará a salir del Centro Correccional Federal (FCI) Fort Dix, en Nueva Jersey, el 23 de febrero de 2028. Esta modificación, que representa un adelanto de casi dos meses con respecto a la proyección anterior, se produce tras una serie de cambios en el cronograma de su condena por dos cargos relacionados con el transporte con fines de prostitución, por los cuales fue condenado en julio de 2025.

La historia de la condena de Combs ha estado marcada por múltiples ajustes en su fecha de liberación. En un primer momento, después de su sentencia, se estimó que saldría el 8 de mayo de 2028, pero la fecha fue posteriormente extendida al 4 de junio de 2028 debido a reportes sobre presuntas violaciones a las normas dentro del sistema penitenciario. Sin embargo, tras una revisión de su situación, las autoridades decidieron adelantar su fecha de salida a varias ocasiones, siendo la más reciente el 15 de abril de 2028, hasta llegar a la actual.

La Oficina Federal de Prisiones (BOP) ha mantenido un silencio sobre las razones específicas de este último ajuste, limitándose a señalar que no divulga información sobre las condiciones de confinamiento o los planes de liberación de los internos. Sin embargo, es importante destacar que los prisioneros pueden acceder a reducciones de condena mediante diversas vías, como créditos por buena conducta, participación en programas de rehabilitación y reconocimiento del tiempo cumplido antes de la sentencia, algo que Combs parece haber estado aprovechando.

La legislación conocida como First Step Act, que busca facilitar la reintegración de los condenados en el sistema federal, permite que ciertos internos accedan a este tipo de beneficios. En el caso de Combs, su abogada, Teny Geragos, ha argumentado que su traslado a la instalación de Fort Dix fue una decisión estratégica para abordar problemas de abuso de sustancias y mejorar las condiciones para que pudiera recibir visitas familiares, así como para favorecer su proceso de rehabilitación.

Antes de su traslado a FCI Fort Dix, el artista había estado recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. En una carta dirigida al juez de su caso, Combs indicó que por primera vez en 25 años se encontraba sobrio, afirmando que estaba asistiendo a terapia y participando en un programa de mentoría para otros presos. Sin embargo, su permanencia en prisión no ha estado exenta de controversias, ya que han surgido rumores sobre un supuesto consumo de alcohol elaborado de manera artesanal, así como la realización de una llamada telefónica no autorizada.

A pesar de estas acusaciones, los representantes de Combs han desmentido tales afirmaciones, argumentando que se trata de información errónea. Esta situación ha generado un gran interés mediático y ha dejado a sus seguidores a la espera de su liberación. Con su inminente salida del penal, muchos se preguntan cómo este nuevo capítulo afectará su carrera y su vida personal, en un momento en que el artista busca dejar atrás su pasado y enfocarse en su rehabilitación y reintegración a la sociedad.