En una reciente entrevista con un destacado medio estadounidense, la talentosa actriz Penélope Cruz compartió un aspecto poco conocido de su vida personal: desde hace más de una década, dedica cada noche a estudiar medicina como un pasatiempo. Esta revelación, que ha dejado atónitos a muchos, destaca la curiosidad intelectual de la actriz, quien no ve su afición como algo extraordinario, sino como una parte integral de su vida cotidiana.
Cruz, quien se encuentra en plena promoción de su nueva película "La invitación", explicó que su interés por el ámbito médico se remonta a su infancia. "Desde pequeña, siempre fantaseaba con ser doctora. Recuerdo que inyectaba a mis muñecas con las agujas de insulina de mi abuela", relató la actriz. Esta curiosidad infantil ha evolucionado a lo largo de los años, dando lugar a una rutina nocturna que ha perdurado durante 12 años, en la cual se sumerge en libros sobre diversas áreas de la medicina, como el sistema endocrino.
"Para mí es algo completamente normal, pero al mencionarlo, la gente suele sorprenderse", admitió Cruz durante la charla, mientras sus compañeros de reparto, Seth Rogen y Olivia Wilde, manifestaban su asombro. Rogen, con su característico sentido del humor, bromeó diciendo que ella es "una médica aficionada", mientras que Wilde, quien también dirige la película, le preguntó si su objetivo era obtener un título en medicina. Cruz fue clara en su respuesta: "No, no, no. Esto es solo un hobby para mí".
La actriz enfatizó que su dedicación no se basa en cursos en línea o tutoriales en internet, sino que se trata de un compromiso serio con la lectura de textos extensos que abordan diversos temas médicos. "Me hace tan feliz. Cada noche, probablemente cinco o seis días a la semana, durante los últimos 12 años, he estado leyendo sobre esto durante horas. Y realmente lo amo. No puedo explicar por qué me apasiona tanto", expresó con entusiasmo.
Este intercambio surgió en un contexto más amplio sobre aficiones poco convencionales. Wilde, por su parte, compartió su interés por las maquetas en miniatura, incluyendo una réplica del set original de la famosa serie "Seinfeld", mientras que Rogen reveló que su pasatiempo favorito es la alfarería. Así, el trío de actores mostró que las pasiones insólitas pueden ser un terreno fértil para el crecimiento personal y la creatividad.
En cuanto a "La invitación", la película ya se ha estrenado en Estados Unidos en una proyección limitada desde el 26 de junio, con un lanzamiento nacional programado para el 10 de julio. Este filme es un remake de "Sentimental", una producción española de Cesc Gay que se estrenó en 2020. La trama se centra en dos parejas de vecinos en San Francisco y se desarrolla durante una cena que se convierte en una situación inesperada y compleja cuando los visitantes proponen una experiencia de sexo en grupo a sus anfitriones.
El guion, elaborado por Rashida Jones y Will McCormack, aborda la historia como una comedia de modales repleta de diálogos superpuestos y tensiones ocultas entre las parejas. La película inicia con una cita de Oscar Wilde que establece un tono reflexivo sobre el amor y el matrimonio: "Uno debería estar siempre enamorado. Esa es la razón por la que nunca debería casarse". La obra tuvo su estreno mundial en el Festival de Sundance el 25 de enero de 2026, donde recibió una ovación de pie y generó un fervoroso interés que culminó en una puja ganada por A24 por 12 millones de dólares.
Esta adquisición no solo coloca a "La invitación" en el mapa del cine contemporáneo, sino que también refuerza el estatus de Cruz como una actriz versátil y multifacética, capaz de intercalar su carrera cinematográfica con intereses personales tan apasionantes como el estudio de la medicina. Sin lugar a dudas, su confesión resuena como una fuente de inspiración para muchos, resaltando la importancia de perseguir nuestras pasiones, sin importar cuán inusuales puedan parecer.



