El 18 de marzo de 1996, el mundo del espectáculo argentino se despidió de Niní Marshall, una de las figuras más icónicas del humor nacional, quien falleció a los 92 años en la Clínica Bazterrica de Recoleta tras una larga internación por problemas respiratorios. Su carrera, que se extendió por más de cinco décadas, estuvo marcada por su valentía al desafiar los prejuicios de una época en la que era complicado para las mujeres hacerse un lugar en la actuación. A pesar de las adversidades, logró consagrarse como "La dama del humor" y se ganó un lugar en el corazón del público y la crítica.

Nacida como Marina Esther Traverso en Caballito el 1 de junio de 1903, Niní enfrentó desde joven una serie de obstáculos. Tras la muerte de su padre, su vida cambió drásticamente y, aunque al principio se resignó a ser ama de casa tras casarse con Felipe Edelman, la decepción por su situación personal la llevó a tomar decisiones valientes. Tras separarse y mudarse con su hija a Rosario, encontró su camino en el mundo del humor, comenzando como redactora de publicidad y luego como columnista en la revista Sintonía, donde brilló con su seudónimo Mitzi.

El talento de Niní Marshall la condujo a la radio y luego a la televisión, donde su personaje de Doña Caterina dejó una huella imborrable. A lo largo de su trayectoria, no solo rompió barreras en un campo dominado por hombres, sino que también se convirtió en un símbolo de libertad y creatividad. Su legado perdura en la cultura argentina, recordándonos la importancia de la risa y la resiliencia en tiempos difíciles.