Rafael Romero, padre de la actriz y modelo asturiana Blanca Romero, falleció este domingo después de atravesar durante los últimos meses una delicada situación de salud. La muerte representa un profundo dolor para la intérprete y su familia, que lo acompañaron de cerca durante esta etapa.

En ese período, Blanca se mostró especialmente pendiente de su padre y llegó a reconocer que atravesaban un momento complicado. Por ese motivo, viajar a Asturias para visitarlo se había convertido en una prioridad para la actriz, que aprovechaba cada oportunidad para permanecer a su lado y compartir tiempo con él.

La relación entre ambos estuvo marcada por un fuerte vínculo familiar. Rafael era una figura fundamental para Blanca y para su familia asturiana, a la que la actriz permanece profundamente unida. En distintas ocasiones, la intérprete había dejado en claro el cariño y la admiración que sentía por su padre.

La capilla ardiente de Rafael Romero permanece instalada en el Tanatorio Gijón-Cabueñes. El velatorio y la posterior incineración se realizarán en la intimidad, de acuerdo con la voluntad de la familia. Blanca afronta la pérdida acompañada por sus seres queridos.