El 12 de agosto, España se convertirá en el mejor lugar del mundo para observar un eclipse solar total. Se tratará del primero de estas características visible en la Península Ibérica desde hace más de un siglo: el antecedente se remonta a 1912. Más allá de su interés científico, el fenómeno también ocupó un lugar destacado en la literatura, el cine, la pintura y la música.
La desaparición momentánea del Sol fue utilizada por distintos artistas como recurso narrativo y como metáfora sobre la condición humana y el paso del tiempo. Stephen King, Stanley Kubrick, Virginia Woolf, Frida Kahlo, Pink Floyd y Rubens aparecen entre los creadores vinculados, de distintas maneras, con la representación cultural de los eclipses.
En la literatura clásica, Mark Twain convirtió el fenómeno astronómico en una herramienta de supervivencia en Un yanqui en la corte del rey Arturo. El protagonista logra evitar la hoguera al simular que tiene control sobre el Sol, gracias a que conoce de antemano la fecha del eclipse.
Una premisa similar aparece en Las aventuras de Tintín: El templo del Sol, de Hergé. En ese caso, el célebre reportero se vale de sus conocimientos sobre astronomía para evitar que sus compañeros sean sacrificados por una tribu inca.
El eclipse también funciona como escenario de una historia más oscura en Dolores Claiborne, novela de Stephen King. Allí, la protagonista aprovecha la penumbra y la confusión provocadas por el fenómeno para librarse de su marido maltratador. King volvió a abordar el eclipse en El juego de Gerald, una obra conectada con la anterior, aunque el material disponible no desarrolla ese vínculo ni su trama.



