La icónica figura del espectáculo argentino, Mirtha Legrand, celebró su cumpleaños número 99 en una velada íntima y emotiva. El evento, que tuvo lugar en la casa de su hija Marcela Tinayre, en el exclusivo barrio de Parque, reunió a un selecto grupo de setenta invitados que compartieron la alegría de esta celebración tan esperada. La ambientación, diseñada por Ramiro Arzuaga, deslumbró con detalles en rosa, dorado y blanco, evocando la esencia de la diva y su célebre estilo.
Mirtha, quien llegó al evento acompañada de su hija, fue el centro de atención desde el comienzo. La decoración incluyó delicados souvenirs como abanicos con su imagen y tarjetas personales, todo en un entorno que combinaba elegancia y calidez familiar. La mesa principal, rodeada de seres queridos, incluía veladores y arreglos florales que resaltaban el ambiente festivo. Entre los asistentes se encontraban familiares cercanos como sus nietos y bisnietos, así como amigos de toda la vida y figuras del espectáculo nacional.
La celebración también contó con un variado menú que se mantuvo en secreto hasta el final. Los comensales disfrutaron de una entrada de burrata con tomates cherry, seguida de una elección entre ñoquis de sémola o salmón con salsa teriyaki, y finalizaron con una deliciosa macedonia de frutas asadas. Dos tortas de dos pisos, decoradas con flores, fueron el broche de oro de la noche. En un momento culminante, Mirtha se dirigió a sus invitados con un emotivo discurso que resonó en el corazón de todos, cerrando así una noche memorable que celebró su vida y legado en el mundo del espectáculo.



