Mariska Hargitay, reconocida actriz y protagonista de la célebre serie "Law & Order: Special Victims Unit", ha compartido recientemente sus vivencias y recuerdos sobre la enfermedad que afectó a su padre, Mickey Hargitay. Este destacado culturista y actor, conocido por su excepcional estado físico, enfrentó un diagnóstico de mieloma múltiple, una forma agresiva de cáncer que ataca las células plasmáticas de la médula ósea. En una conmovedora entrevista, Hargitay expresó cómo esta difícil situación impactó no solo su vida, sino también la de toda su familia.
Durante la conversación con la revista People, Mariska recordó los primeros signos de deterioro en la salud de su padre, que comenzaron a manifestarse en el año 2004, coincidiendo con la celebración de su boda con el actor Peter Hermann. En esa ocasión tan especial, la actriz observó un cambio notable en la energía de Mickey. A pesar de que siempre había sido un hombre vibrante y lleno de vida, Mariska notó que su padre se mostraba diferente, con menos vitalidad de lo habitual. Este cambio, aunque sutil en ese momento, marcó el inicio de un proceso que alteraría la vida de la familia Hargitay para siempre.
A medida que pasaron los meses, los síntomas en Mickey se volvieron más evidentes. La fatiga extrema y el dolor en los huesos comenzaron a ser parte de su día a día, lo que llevó a la familia a buscar atención médica especializada. Tras una serie de exámenes, el diagnóstico fue devastador: mieloma múltiple, una enfermedad que no solo debilita el sistema inmunológico, sino que también puede causar serios daños en los huesos. Esta noticia fue un duro golpe, especialmente considerando que Mickey había sido un símbolo de salud y bienestar, habiendo ganado el título de Mr. Universo en 1955.
"La noticia fue un verdadero shock para nosotros, ya que mi padre siempre había disfrutado de una salud envidiable", comentó Mariska, enfatizando el contraste entre la imagen que tenían de él y la dura realidad que enfrentaban. A pesar de su fortaleza física, la familia tuvo que lidiar con el hecho de que un hombre tan extraordinario y optimista, que siempre había manifestado su deseo de vivir hasta los 150 años, ahora estaba luchando contra una enfermedad incurable. Este cambio radical fue difícil de comprender para todos, ya que la figura de Mickey representaba no solo la fuerza, sino también un pilar fundamental de la familia.
Con el tiempo, los efectos del mieloma se hicieron más notorios. Mariska recordó cómo la pérdida de peso y el debilitamiento físico de su padre se convirtieron en una realidad ineludible. "Fue un momento devastador para nosotros", recordó, subrayando la angustia y la impotencia que sintieron al ver cómo la enfermedad avanzaba. A pesar de estos desafíos, la familia se mantuvo unida, apoyándose mutuamente en un proceso lleno de incertidumbres y temores.
A lo largo de su tratamiento, Mariska destacó la admirable actitud de su padre. A pesar de la gravedad de su diagnóstico, Mickey se enfrentó a la enfermedad con una determinación y un optimismo que sorprendieron a todos. "Lo vi afrontar todo con una gracia y fortaleza admirables", comentó Mariska, resaltando cómo su padre siempre intentaba mantener un espíritu positivo, diciendo con frecuencia que superarían la adversidad.
Mickey Hargitay falleció en septiembre de 2006, dejando un vacío irreparable en la vida de su familia. Al recordar esos momentos finales, Mariska y sus hermanos reflexionaron sobre la influencia y el legado que su padre dejó en ellos. "Estábamos devastados", confesó, subrayando que, para ella y sus hermanos, su padre siempre fue una figura central en la familia. Esta experiencia no solo marcó la vida de Mariska, sino que también reforzó su compromiso con la concienciación sobre el mieloma múltiple y la importancia de la investigación en enfermedades que afectan a millones de personas en todo el mundo.



