Antes de la llegada de la televisión a la Argentina, la radio ocupaba un lugar central en la vida cotidiana. Allí convivían la música, los radioteatros, las aventuras de Tarzán y las audiciones cómicas que reunían a familias enteras alrededor de los receptores.

Entre los programas más recordados estaban los de Niní Marshall y los de Los Cinco Grandes del Buen Humor, integrado por Zelmar Gueñol, Rafael Carret, Guillermo Rico, Juan Carlos Cambón y Jorge Luz. Este último era considerado el preferido por buena parte del público. El éxito del ciclo también llegó al cine, con las películas Cinco grandes y una chica (1950), Cinco locos en la pista (1950) y Fantasmas asustados (1951).

El humor del grupo alcanzaba tanto a adultos como a chicos y se destacaba por no recurrir a la vulgaridad. En ese contexto también se recuerda la popularidad de la serie de Tarzán, interpretada en Buenos Aires por el actor César Llanos. Su personaje llegó a convocar a una multitud durante un desfile por la avenida Santa Fe, desde el Círculo Militar hasta Callao, en el que apareció montado en un elefante y acompañado por la mona Chita.

La figura de Jorge Luz vuelve a ocupar el centro de la escena a través del libro Nunca me la creí. Biografía conversada de Jorge Luz, escrito por Hugo Paredero, escritor, periodista y conductor, autor de Zappingmanía; Solos & mal acompañados; y ¿Cómo es un recuerdo? La dictadura contada por los chicos que la vivieron (2007). El volumen nació de la amistad entre Luz y Paredero, un vínculo que permite entender el formato de conversación y la fluidez del diálogo que propone la obra.