La 98.ª edición de los premios Oscar dejó una huella significativa en la historia del cine estadounidense, coronando a Paul Thomas Anderson por su obra "Una batalla tras otra". Esta película se destacó al recibir el primer galardón de la Academia al mejor casting, otorgado a Cassandra Kulukundis. Con un total de seis estatuillas, se posicionó como la gran ganadora de la noche, reafirmando las expectativas que la rodearon durante toda la temporada de premios.

"Una batalla tras otra", inspirada en la novela "Vineland" de Thomas Pynchon, se impuso en varias categorías, incluyendo mejor película, mejor dirección, mejor guion adaptado, mejor montaje y mejor actor de reparto. Protagonizada por Leonardo DiCaprio y con la edición a cargo de Andy Jurgensen, la película contaba con 13 nominaciones, lo que reflejaba el gran interés y la atención que había suscitado en la crítica y en la comunidad cinematográfica.

Al recibir el Oscar a mejor director, Anderson expresó su emoción: "Siempre hay una duda sobre si uno lo merece... pero no hay duda del placer que me produce tenerlo". Además, se llevó el premio por mejor guion adaptado, consolidando su papel en esta producción. Por su parte, Sean Penn, quien obtuvo su tercer Oscar por su actuación en la misma película, no estuvo presente en la gala para recibir su estatuilla. En contraste, la producción española "Sirat" no logró llevarse ningún premio a pesar de sus nominaciones, mostrando la dura competencia en el ámbito internacional. La ceremonia también destacó a "Los pecadores", que, con 16 nominaciones, ganó cuatro premios importantes y marcó un hito en la historia de los Oscar.