Recientemente, Matthew McConaughey y Timothée Chalamet se reencontraron en la Universidad de Texas en un evento organizado por Variety y CNN. La ocasión, que prometía ser una simple charla sobre cine, se transformó rápidamente en un espacio de risas y recuerdos compartidos, destacando una anécdota insólita que tuvo lugar en el set de 'Interestelar'.

Chalamet, quien participó en la aclamada película, relató un episodio curioso que vivió en su último día de rodaje. Aseguró que se sintió ofendido al encontrar un desagradable descubrimiento en el baño de su tráiler. Inmediatamente decidió rastrear al responsable, lo que lo condujo a una inesperada revelación: el culpable era nada menos que McConaughey, quien con una sonrisa pícara lo miraba desde la distancia. Matthew se defendió argumentando que en Texas, tal broma es una especie de tradición, a lo que Chalamet, entre risas, se refirió como un “souvenir”.

Más allá de la anécdota humorística, Chalamet aprovechó el momento para expresar su gratitud hacia McConaughey y el director Christopher Nolan por la influencia positiva que tuvieron en su carrera. Afirmó que la calidez y el apoyo que recibió en ese período crucial fueron determinantes para su crecimiento como actor. McConaughey, por su parte, reconoció la curiosidad y el talento de Chalamet, subrayando que su dedicación y valentía para afrontar nuevos desafíos son admirables. Ambos actores concluyeron que el humor y la disposición de reírse de uno mismo son esenciales en la profesión, resaltando que arriesgarse a hacer el ridículo es parte del proceso creativo en la actuación.