La cantante La Joaqui, madre de dos pequeñas, Shaina y Eva, compartió sus más sinceros sentimientos sobre la maternidad en una reciente entrevista en el podcast El Lado B, conducido por Belu Drugueri. A lo largo de la conversación, La Joaqui enfatizó cómo su vida ha cambiado desde que se convirtió en madre, asumiendo un compromiso profundo que la lleva a poner las necesidades de sus hijas por encima de las suyas. Esta entrega maternal, aunque llena de sacrificios, también está repleta de momentos de alegría y orgullo que la artista no dudó en compartir.

La artista comenzó la charla definiendo la maternidad desde su experiencia personal, sin filtros ni adornos. "Ser madre es como firmar un contrato que implica renunciar a lo que pudiera priorizar mi felicidad o bienestar". Con esta declaración, La Joaqui establece desde el principio la magnitud de su entrega y el costo emocional que conlleva. La maternidad, según su perspectiva, no solo transforma la vida, sino que también exige una resiliencia constante ante las adversidades y los desafíos cotidianos.

A lo largo del podcast, La Joaqui habló de los momentos difíciles que enfrenta como madre. A menudo se encuentra lidiando con enfermedades o cansancio extremo, pero siente que no puede permitirse el lujo de descansar. "A veces estoy tan mal que no puedo tomar un respiro, pero las nenas se preocupan si me ven triste o enferma, así que trato de ocultarlo", relató. Esta necesidad de proteger a sus hijas de sus propias vulnerabilidades es un claro reflejo del instinto maternal que la impulsa a ser fuerte en momentos de debilidad.

Uno de los momentos más impactantes de la entrevista fue cuando La Joaqui confesó que, en ocasiones, oculta su dolor. "Lloro abajo de la ducha, porque no quiero que ellas piensen que su mamá no es una superhéroe". Esta frase encapsula la lucha interna que enfrenta, tratando de equilibrar su propia humanidad con el deseo de ser un pilar inquebrantable para sus hijas. La empatía de Shaina y Eva es notable, y ella se siente obligada a mantener una fachada de fortaleza para no alarmarlas.

Sin embargo, el podcast no fue solo un espacio para hablar de sacrificios, sino también de celebraciones y logros. La Joaqui recordó con emoción la primera Navidad que organizó en su hogar, describiendo los preparativos con entusiasmo. "Hicimos la Navidad en casa, que fue la primera vez que festejé en mi propio hogar". El brillo en su voz al narrar la experiencia de ser anfitriona por primera vez refleja la satisfacción que siente al crear recuerdos familiares importantes.

Durante esa noche especial, La Joaqui se encargó de cada detalle, desde la comida hasta la decoración, transmitiendo su alegría por haber podido recibir a sus seres queridos en un ambiente cálido y festivo. "Es mi casa la que invitaba a todos, y todos vinieron felices", recordó entre risas, reflejando la importancia que tiene para ella construir un sentido de comunidad y familia. La artista también mencionó cómo ha forjado una "tribu" a su alrededor, compuesta por sus hermanos, su equipo y, por supuesto, sus hijas.

En otras declaraciones recientes, La Joaqui también tocó el tema de su relación con la cantante Cazzu, con quien comparte una amistad que se remonta a sus inicios en la música. Ambas han enfrentado juntas los desafíos que la fama conlleva, apoyándose mutuamente a lo largo de los años. Esta camaradería resalta no solo la importancia de la amistad en su vida, sino también el tipo de red de apoyo que ha construido, fundamental para equilibrar su carrera y su rol como madre.