La colección de automóviles del renombrado actor australiano Hugh Jackman es un reflejo de su personalidad auténtica y su inclinación por los vehículos con historia. A diferencia de lo que podría esperarse de una figura de su estatus, Jackman ha optado por reunir una serie de modelos que destacan no por su ostentación, sino por la rica narrativa que acompaña a cada uno. La publicación de GQ resalta esta particularidad, señalando que cada automóvil en su garaje tiene un trasfondo técnico y emocional que resuena con su carácter reservado.
Entre los vehículos más destacados de la colección se encuentra el Volkswagen Karmann Ghia descapotable de 1959, una joya que pertenece a la variante Lowlight, reconocible por la disposición baja de sus faros delanteros. Este modelo, que fue producido en cantidades limitadas en 1958 y 1959, destaca no solo por su estética elegante, sino también por su ingeniería. Diseñado por la Carrozzeria Ghia y ensamblado por Karmann en Alemania, el Karmann Ghia prioriza la ligereza y la suavidad en su conducción, características que han contribuido a su estatus como una verdadera pieza de colección.
El Karmann Ghia, que pesa poco más de 800 kilos y cuenta con un motor bóxer de cuatro cilindros de 1.192 cc y 30 caballos de fuerza, no es conocido por su velocidad, sino por la experiencia de conducción que ofrece. A través de este vehículo, Jackman parece expresar su conexión con una época en la que los automóviles eran apreciados más por su diseño y su legado que por su capacidad de acelerar en línea recta. La búsqueda de una experiencia honesta al volante resuena con la filosofía del actor, quien valora la autenticidad en todos los aspectos de su vida.
Otro modelo significativo en su colección es el Ford Bronco de 1976, considerado la versión más refinada de la primera generación de este icónico vehículo. Con su robusta mecánica y chasis propio, el Bronco se ha convertido en un símbolo de durabilidad y versatilidad. Equipado con dirección asistida y frenos de disco en las ruedas delanteras, este modelo se presenta como un verdadero todoterreno. Su motor V8 de 5.0 litros, que entrega entre 125 y 138 caballos de fuerza, junto con su capacidad para seleccionar la tracción a las cuatro ruedas, lo convierten en una opción ideal para quienes buscan aventurarse fuera de la carretera.
La colección de Jackman también incluye un Range Rover Vogue de 2011, parte de la tercera generación de este SUV británico. Este modelo combina la tradición de la marca con avances tecnológicos que mejoran tanto su desempeño como la comodidad de sus pasajeros. Equipado con motores V8 desarrollados por Jaguar Land Rover, el Range Rover ofrece versiones de gasolina y diésel que aseguran una potencia que varía entre 313 y 375 caballos de fuerza. Además, su sistema de suspensión neumática permite un ajuste automático de la altura, garantizando un confort sin igual en cualquier tipo de terreno.
Por último, el Audi Q7 de 2018, un SUV de gran tamaño con capacidad para siete personas, también forma parte de la colección del actor. Este vehículo se beneficia de la utilización de aluminio y acero de alta resistencia, lo que contribuye a reducir su peso y mejorar la eficiencia general. La gama de motores disponibles incluye opciones de gasolina y diésel, lo que ofrece a los conductores una variedad de elecciones según sus preferencias. Con una pantalla multifuncional MMI y un cuadro de instrumentos virtual, el Q7 se presenta como una opción moderna y funcional, alineada con las tendencias contemporáneas en el sector automotriz.
En conjunto, la colección de automóviles de Hugh Jackman no solo destaca por la calidad y singularidad de cada modelo, sino que también refleja su filosofía de vida. A través de estos vehículos, el actor celebra la historia, la autenticidad y la conexión emocional que se puede tener con un automóvil, elementos que van más allá de la mera posesión material. Su elección de vehículos se convierte en un testimonio de su carácter y su apreciación por lo que cada modelo representa en términos de legado y significado.



