A casi cinco meses de haber sufrido un infarto, Joaquín Levinton, el carismático líder de la banda Turf, regresó a la televisión en el programa 'La Noche de Mirtha', donde compartió detalles sobre su difícil recuperación y reflexionó sobre los cambios que ha tenido que implementar en su vida. Durante una emotiva conversación con el médico Conrado Estol, Levinton reveló el diagnóstico que lo llevó a replantearse su salud y el impacto que tuvo en su rutina diaria.
El artista comenzó su relato mencionando cómo, en marzo, se realizó un examen de colesterol que arrojó resultados preocupantes. "Me dio alto y me recetaron pastillas para controlarlo", comentó, evidenciando que la predisposición genética a problemas de colesterol es una carga familiar que ha heredado. A pesar de haber comenzado a tomar la medicación, Levinton admitió que pronto se sintió abrumado por el costo de los medicamentos, lo que lo llevó a dejar de comprarlos. Este gesto, más que una medida de ahorro, se convirtió en un momento decisivo que culminó en su infarto.
Conrado Estol, quien lo acompañó en la conversación, subrayó la realidad económica que enfrentan muchos argentinos al lidiar con la compra de medicación. "Cuando sumás los costos de los medicamentos para el colesterol y la presión arterial, la cifra puede resultar desalentadora", agregó el médico, validando las preocupaciones de Levinton. Este comentario resonó con la audiencia, ya que muchos pueden identificarse con la difícil situación económica que afecta a la población, especialmente en lo que respecta a la salud.
Lejos de tomar a la ligera su experiencia, Joaquín compartió cómo esta situación lo llevó a intentar mejorar su estado físico, un cambio que, según sus propias palabras, le resultaba antagónico. "Nunca me ha gustado hacer ejercicio", confesó, y relató su primera clase de pilates, donde se encontró rodeado de mujeres de avanzada edad que parecían tener más flexibilidad y energía que él. Esta anécdota, presentada con humor, ilustró la lucha de Levinton no solo con su salud física, sino también con sus propios prejuicios acerca del ejercicio y lo que implica empezar desde cero.
La interacción entre Levinton y Estol fue rica en matices, con momentos de risa que contrastaban con la seriedad del tema que trataban. "El ejercicio es lo único que rejuvenece a un cuerpo humano", afirmó Estol, destacando la importancia de mantenerse activo para prevenir complicaciones de salud a largo plazo. La conversación se tornó aún más profunda cuando se abordó el concepto de 'VO2 max', un indicador clave que predice la salud cardiovascular y la capacidad física de una persona. Este término técnico se convirtió en un punto de interés para los televidentes, al poner en relieve la importancia de cuidar el estado cardiorrespiratorio.
A medida que la charla avanzaba, Joaquín no solo compartía sus experiencias personales, sino que también se convertía en un portavoz de aquellos que enfrentan problemas similares. Su historia, marcada por la vulnerabilidad, resonó con el público, recordando la necesidad de priorizar la salud en medio de un estilo de vida agitado y lleno de compromisos. Este testimonio se suma a la creciente conversación sobre la salud y el bienestar en la sociedad actual, donde la prevención y el autocuidado son más relevantes que nunca.
En conclusión, la experiencia de Joaquín Levinton es un claro recordatorio de que la salud no debe ser una cuestión secundaria. Su relato no solo invita a la reflexión sobre los riesgos que a menudo ignoramos, sino que también destaca la importancia de buscar ayuda y realizar cambios significativos en nuestra vida. A través de su historia, Levinton se convierte en un ejemplo de resiliencia, mostrando que, a pesar de los obstáculos, siempre es posible encontrar un camino hacia una vida más saludable.



