El 10 de marzo de 2001 marcó un hito en la televisión argentina con el estreno de Gran Hermano en Telefe. Este reality show revolucionó la forma de entender la convivencia y el entretenimiento, introduciendo un formato que permitiría a los televidentes seguir la vida de un grupo de desconocidos en un ambiente de encierro. Las dinámicas de aislamiento, convivencia y estrategias de juego se convirtieron en la fórmula del éxito instantáneo, consolidándose como un clásico que aún genera pasiones con su nueva edición, Generación Dorada.
En su primera temporada, 14 participantes se adentraron en la casa que se volvería emblemática, donde fueron grabados las 24 horas del día, sin contacto con el exterior y bajo la atenta mirada de millones de espectadores. El desafío consistía en sobrevivir a 112 días de encierro, lidiar con nominaciones y alianzas, al tiempo que buscaban conquistar al público votante para hacerse con el premio de 200 mil pesos. La gran final se celebró el 30 de junio de 2001, marcando el cierre de un ciclo que captó la atención del país.
Marcelo Corazza, un profesor de Educación Física de 27 años, se coronó como el ganador de esta edición, tras ingresar como reemplazo de un participante que se retiró. Su triunfo lo llevó a una carrera como conductor en Telefe, aunque su vida dio un giro drástico en 2023 al ser acusado y detenido por delitos graves. Por otro lado, Tamara Paganini, quien ocupó el segundo lugar, se destacó por su posterior juicio contra el canal y su regreso a los medios en un nuevo rol de conductora. Gastón Trezeguet, el tercer finalista, también dejó una huella en la audiencia gracias a su sinceridad y carisma.



