La reciente gala de eliminación de Gran Hermano, emitida por Telefe, no solo trajo consigo la salida de un participante, sino que también ofreció un momento televisivo marcado por la incomodidad y la diversión. Carlota Bigliani, la concursante eliminada, llegó al estudio donde la esperaban el conductor Santiago del Moro y su panel de analistas, generando un intercambio cargado de ironías y críticas sobre su desempeño en el reality.

Carlota fue la elegida por el público para abandonar la casa tras recibir la menor cantidad de votos positivos en una placa que incluía a varios competidores. Al salir y despedirse de sus compañeros, hizo su entrada al estudio, donde fue recibida con aplausos. Santiago del Moro, con su característico estilo, la invitó a sentarse, mientras que la participante, aún nerviosa, admitió entre risas: "Estoy re nerviosa".

El conductor no tardó en abordar el tema que más había marcado su participación: su casi nula intervención en el juego. Del Moro recordó que, durante el casting, Carlota había generado grandes expectativas. Sin embargo, la realidad fue bien distinta, y el conductor no dudó en señalar: "Entraste a la casa y nunca más te vimos". Esta frase resumió la percepción de los analistas, quienes coincidieron en que la diseñadora no logró integrarse en las dinámicas del programa, siendo su paso prácticamente imperceptible. Santiago "Tato" Algorta, ganador de una edición anterior, expresó que su participación fue "una decepción total", mientras que Del Moro enfatizó que Carlota fue "invisible para la casa", provocando risas y aplausos del público presente.