En 2014, una joven mujer llegó al Hospital Avellaneda en Tucumán, Argentina, presentando un cuadro de dolor abdominal y sangrado. Los médicos diagnosticaron un aborto espontáneo, pero lo que sucedió a continuación transformó su vida en un verdadero calvario. En lugar de recibir la atención médica que necesitaba, el personal del hospital decidió presentar una denuncia ante la policía, acusando a la joven de haber inducido su propio aborto. Este acto desencadenó su detención en el mismo hospital y, como consecuencia de un proceso judicial lleno de irregularidades, fue condenada en 2016 a ocho años de prisión por “homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía”. Este caso no solo generó una ola de protestas en todo el país, sino que también levantó la voz de organismos de derechos humanos que denunciaron la falta de pruebas y la violación de derechos fundamentales.
La historia de esta mujer, conocida como Belén para proteger su identidad, ha tenido un impacto profundo en la sociedad argentina y, diez años después de que su caso finalizara, Dolores Fonzi ha decidido llevarlo a la pantalla grande. La actriz y ahora directora ha creado un filme que no solo narra la tragedia personal de Belén, sino que también refleja la lucha colectiva de miles de mujeres que enfrentan injusticias similares. Fonzi, en su papel como Soledad Deza, la abogada que luchó incansablemente por la libertad de Belén, se ha propuesto contar esta historia de forma poderosa y conmovedora, mostrando las entrañas de un sistema judicial que muchas veces actúa en contra de los más vulnerables.
La idea de llevar la historia de Belén al cine comenzó a gestarse hace una década, cuando la joven aún estaba en prisión. Durante la entrega de los Premios Platino, donde Dolores fue reconocida como Mejor Actriz por su actuación en "La Patota", ella aprovechó la oportunidad para clamar por la liberación de Belén ante un auditorio lleno de gente y millones de televidentes. Este emotivo llamado llegó a los oídos de la productora Leticia Cristi, quien decidió adquirir los derechos de un libro inspirado en el caso de Belén para desarrollar una película. En ese momento, aunque Dolores ya era considerada para el papel de Soledad Deza, la producción aún no tenía director.
Con el paso del tiempo, en 2023, Dolores hizo su debut como directora con la película "Blondi". Su trabajo fue tan bien recibido que Cristi le ofreció la oportunidad de dirigir y protagonizar la historia de Belén, un desafío al que Dolores no pudo resistir. Así, lo que comenzó como un homenaje a una historia dolorosa se ha convertido en una obra cinematográfica que busca visibilizar las injusticias que aún persisten en la sociedad argentina.
Durante la reciente edición de los Premios Platino, donde su película ha obtenido numerosas nominaciones, Dolores reflexionó sobre el impacto que ha tenido esta obra en su vida y en la de muchas otras mujeres que han sufrido injusticias similares. "Uno es un instrumento de la historia, y luego esa historia pasa a ser de todos. Lo hermoso es que la película se proyecta en hospitales, cárceles, escuelas y universidades... que se haya convertido en una herramienta de cambio es lo mejor que podría pasar", expresó Fonzi, destacando la relevancia social que ha adquirido su trabajo.
La historia de Belén tuvo un papel crucial en la legalización del aborto en Argentina en 2020, pero, a pesar de este avance significativo, la corrupción y la indiferencia de las instituciones continúan siendo un problema latente. Soledad Deza, el personaje interpretado por Dolores, sigue enfrentando casos similares en la actualidad, defendiendo a mujeres que atraviesan emergencias obstétricas y que, en lugar de recibir apoyo, son acusadas y criminalizadas. La lucha por los derechos reproductivos y la equidad de género sigue siendo un tema de vital importancia en el entramado social argentino, y es en este contexto donde el filme de Fonzi cobra aún más relevancia, convirtiéndose en un símbolo de resistencia y esperanza para muchas.



