La ceremonia de los Premios Oscar 2026 comenzó con una divertida intervención de Conan O’Brien, quien se destacó como conductor de la gala. Su primer chiste, dirigido a Timothée Chalamet, provocó risas en el público: "La seguridad es muy rigurosa esta noche. Hay preocupaciones por posibles ataques de la comunidad de ballet y ópera". Esta broma fue bien recibida, y las cámaras captaron la reacción de Chalamet, quien sonrió y mantuvo una actitud relajada.

En su regreso al emblemático Dolby Theatre, O’Brien aportó su estilo característico a la 98ª edición de los Oscar, que fue transmitida en vivo por ABC y Hulu. Comenzó su presentación con un monólogo que combinaba referencias a figuras del cine, comentarios políticos y temas de actualidad. Aunque había manifestado su intención de evitar la controversia, no escatimó en observaciones mordaces que mantuvieron al público entretenido.

Durante la gala, O’Brien también hizo mención a varios nombres destacados, como el director Paul Thomas Anderson y el actor Sean Penn. Asimismo, se refirió al CEO de Netflix, Ted Sarandos, con ironía al señalar que no suele frecuentar las salas de cine. Con un toque de sarcasmo, comparó la película Hamnet con la problemática de la atención sanitaria en Estados Unidos, y abordó la falta de nominaciones para Amazon Studios, sugiriendo que era similar a la exclusión de grandes cadenas como Wal-Mart. O’Brien, quien se mostró consciente de la delgada línea que debe caminar entre el humor y el respeto, expresó su compromiso por honrar el cine y sus exponentes.

Al hablar sobre su proceso creativo, reveló su obsesión por preparar el show al detalle: "A mis 62 años, ya entiendo mi propio manual de instrucciones", comentó, dejando entrever la dedicación que pone en su trabajo y su deseo de hacer de esta gala una experiencia memorable para todos los asistentes.