Cecilia Lowrdez, conocida por su trayectoria en el grupo musical Bandana, se encuentra en un proceso de transformación personal que le permite abordar su vida con una nueva perspectiva. En una reciente entrevista, la artista habló abiertamente sobre sus luchas internas, su regreso a la música y su búsqueda de una identidad más auténtica. "Estoy sanando, de a poquito. Es un laburo", declaró, reflejando la complejidad de su situación actual, donde se entrelazan la reconstrucción emocional y el deseo de reconectar con su esencia.

La historia de Lowrdez se remonta a sus raíces, mucho antes de que se convirtiera en un fenómeno del pop. "Soy Cecilia Lourdes Fernández... y nada más y nada menos que Cecilia, la patrona de la música. Así que estoy donde tengo que estar", expresó entre risas, sugiriendo que su destino estaba marcado de antemano. Creció en un hogar donde los valores religiosos y comunitarios eran fundamentales, y aunque recuerda una infancia llena de carencias materiales, sostiene que el amor y la educación fueron siempre presentes: "Nunca tuvimos un mango, pero siempre tuvimos amor y educación, y eso es impagable".

Con el tiempo, la espiritualidad de Lowrdez ha evolucionado. Actualmente, se siente más conectada con el budismo, una filosofía que le permite vivir en el presente y entender que tanto el futuro como el pasado son conceptos efímeros. "Me siento más identificada con el budismo, esto de vivir hoy, ahora, porque el futuro es una ilusión y el pasado es irrecuperable", reflexionó. Este enfoque le ayuda a lidiar con los duelos que ha experimentado, especialmente tras su ruptura con Leandro García Gómez, quien fue detenido en 2025 por violencia de género, tras una denuncia presentada por la madre de la cantante. "Se me rompió algo", admite, reconociendo la tristeza que la acompaña, pero también la capacidad de encontrar momentos de felicidad que le permiten levantarse cada día.

Su regreso a la música ha sido un pilar fundamental en su proceso de sanación. La reunión con Bandana y el apoyo incondicional de sus seguidores han sido esenciales para ella. "La música siempre me salvó de todo", confesó, subrayando el poderoso vínculo que mantiene con su público. Este reencuentro artístico culminará en una serie de presentaciones, comenzando el 9 de mayo en el Teatro de Verano de Uruguay, seguido de una gira por diversas localidades del país, con un destacado regreso al Gran Rex el 23 de septiembre.

En medio de terapias, proyectos nuevos y una rutina que busca equilibrar su vida, Lowrdez se enfoca en la reconstrucción de su ser. "Quiero enamorarme de mí", afirmó, dejando claro que su bienestar personal es su prioridad. A lo largo de esta travesía, el humor se convierte en su aliado, mientras avanza paso a paso hacia un futuro que ella misma define como un viaje que se vive día a día.

En un momento de la charla, Lowrdez explica el origen de su nombre, revelando que "Lourdes" fue elegido en honor a la Virgen, pero también tiene una anécdota divertida: "Era el nombre de la perra de mis padres (risas). Les gustaba tanto que cuando nací me quedó a mí". Este tipo de anécdotas revelan una faceta más cercana y humana de la artista, quien, a pesar de su fama, mantiene una conexión íntima con sus orígenes y su comunidad, aspectos que forman parte de su identidad actual y de su camino hacia la sanación.