Amanda Seyfried, reconocida por su inclinación a elegir proyectos arriesgados, compartió sus reflexiones sobre su papel en el musical histórico "El testamento de Ann Lee". En una reciente conversación con un medio británico, la actriz enfatizó la importancia de contar historias desde la perspectiva femenina y desafiar las normas establecidas en la industria del cine, a pesar de la posibilidad de generar confusión entre el público.
Asumir el rol protagónico en esta obra dirigida por Mona Fastvold presentó un desafío significativo para Seyfried. "Es complicado. La gente tiende a asustarse. El dinero tiene un peso considerable", comentó, aludiendo a la resistencia que enfrentan los proyectos fuera de lo común en Hollywood. A diferencia de la alegre "Mamma Mia!", esta película se adentra en temas profundos como la fe, el sufrimiento y la sexualidad de Ann Lee, la fundadora del movimiento shaker en el siglo XVIII.
El rodaje, que tuvo lugar en Hungría y Londres, buscó reconstruir fielmente el contexto de la época. "Nadie más cuenta esta historia en este momento. Es fundamental que se escuche", destacó. El estreno en el Festival de Cine de Venecia provocó reacciones intensas, con varios espectadores abandonando la sala durante una escena de parto. Seyfried interpretó estas salidas como un indicativo de que estaban logrando el impacto deseado. A pesar de que el filme no recibió nominaciones a los Premios de la Academia, la actriz minimizó la importancia de los reconocimientos formales, afirmando que hay aspectos más relevantes a considerar en este tipo de proyectos artísticos.



