El optimismo en el mercado bursátil de Wall Street parece tener fundamentos sólidos para seguir avanzando, impulsado principalmente por un aspecto que suele pasar desapercibido: las valuaciones de las acciones no han crecido al mismo ritmo que sus precios debido al significativo aumento de las ganancias corporativas. Este contexto sugiere que el índice S&P 500 podría tener aún margen para seguir en ascenso, a pesar de estar ya cerca de sus máximos históricos.

A lo largo del año en curso, el S&P 500 ha mostrado una notable resistencia, con apenas una corrección superior al 5%. Sin embargo, el múltiplo precio/ganancias (P/E) proyectado del índice es actualmente inferior al que se registraba al inicio del año, lo que representa una situación poco común en un mercado que se encuentra en una tendencia alcista. Normalmente, en estos contextos, sería de esperar que las valuaciones se expandieran, pero el crecimiento acelerado de las ganancias ha cambiado esta dinámica.

La clave de esta situación radica en la relación entre el precio de las acciones y las utilidades de las empresas que componen el S&P 500. De acuerdo a la metodología del ratio P/E, el precio de las acciones es el numerador y las utilidades el denominador. Cuando las ganancias crecen más rápidamente que los precios de las acciones, el múltiplo disminuye, incluso si el mercado continúa en ascenso. Esta es precisamente la situación que se está observando en la actualidad, lo que podría ofrecer espacio para un crecimiento sostenido.

Según datos de FactSet, se anticipa que las empresas del S&P 500 registren un crecimiento interanual de ganancias del 23,3% durante el segundo trimestre de este año. Si se confirma esta proyección, sería el segundo trimestre consecutivo con un aumento superior al 20%, además de marcar el séptimo trimestre consecutivo con incrementos de dos dígitos en las utilidades. Dicha cifra supera notablemente los promedios de crecimiento de los últimos cinco (16,4%) y diez años (10,3%).

Además, las expectativas de ganancias son optimistas en casi todos los sectores que conforman el S&P 500. Se prevé que diez de los once sectores reporten ganancias superiores a las del año anterior, siendo los sectores de Energía, Tecnología de la Información y Materiales los que se proyectan con los mayores incrementos. Este panorama sugiere que los inversores podrían estar ante un ciclo de resultados positivos que podría reforzar el impulso del mercado.

Keith Lerner, estratega jefe de Truist, ha señalado que el mercado está experimentando un verdadero “boom de ganancias”, con revisiones al alza que no solo afectan a las grandes corporaciones, sino también a empresas de mediana y pequeña capitalización, así como a mercados emergentes. Si las utilidades superan nuevamente las expectativas en la próxima temporada de balances, los analistas podrían ajustar sus proyecciones al alza para el resto del año, lo que generaría una dinámica aún más favorable para las acciones.

La combinación de mayores beneficios y la posibilidad de que las cotizaciones sigan subiendo sin una expansión excesiva de las valuaciones podría ser el escenario ideal para los inversores. En este sentido, la mejora en las expectativas de ganancias, acompañada de un contexto macroeconómico que incluye una desaceleración de la inflación y una política monetaria menos restrictiva, alimenta el optimismo en Wall Street. La llegada de una nueva temporada de resultados corporativos también promete generar expectativas sobre el futuro de las acciones, lo que podría contribuir a mantener el impulso del mercado.