Las acciones en el mercado estadounidense sufrieron una fuerte caída este martes, con los tres principales índices cerrando en territorio negativo. La creciente inestabilidad en Medio Oriente ha intensificado las preocupaciones sobre una desaceleración económica y el impacto del aumento de los precios del petróleo en la inflación. El sector minorista destacó con los buenos resultados de Target, pero esto no logró aliviar la presión sobre el mercado en general.

El índice Dow Jones de Industriales registró una disminución del 0,83%, finalizando en 48.501,27 puntos; el S&P 500 perdió un 0,94%, cerrando en 6.817,13 puntos, mientras que el Nasdaq Composite se depreció un 1%, situándose en 22.516,69 puntos. A pesar de que el lunes los índices habían tenido un repunte tras las pérdidas iniciales ocasionadas por los ataques a Irán, la confianza de los inversores se vio afectada por la escalada del conflicto, especialmente después de que drones iraníes atacaran una embajada estadounidense en Riad y centros de datos de Amazon en los Emiratos Árabes Unidos y Baréin.

En medio de esta situación, el Departamento de Estado de EE. UU. anunció la evacuación del personal no esencial y sus familias de Baréin, Irak y Jordania. Por su parte, el presidente Donald Trump, en su primer evento público tras el inicio de los ataques, aseguró que el país está preparado para lo que venga, destacando la disponibilidad de un suministro 'prácticamente ilimitado' de ciertos tipos de armamento. Analistas de ANZ Bank advirtieron que el conflicto podría generar un impacto inflacionario significativo, exacerbado por el alza en los precios del petróleo, lo que podría resultar en una perspectiva más restrictiva por parte de los bancos centrales a nivel global.