Uruguay se encuentra ante un panorama complicado, marcado por un déficit elevado y la falta de margen para incrementar impuestos, a pesar de los recientes ajustes fiscales implementados por el gobierno. En este contexto, la necesidad de mejorar la competitividad se torna cada vez más urgente, y la desburocratización del Estado se presenta como un paso crucial a seguir. La experiencia argentina en este ámbito se convierte en un referente cercano para el país vecino.

El director ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), Ignacio Munyo, ha mantenido diálogos con Martín Rossi, secretario de Simplificación del Estado y Desregulación en Argentina. En este intercambio, Munyo subrayó que Uruguay enfrenta más un desafío relacionado con la burocracia que con la política. Desde su perspectiva, es fundamental transformar la estructura estatal para que sea más ágil, eficiente y orientada al desarrollo.

Uno de los principales problemas que enfrenta Uruguay es la presión fiscal, que afecta su competitividad. Aunque Ceres ha estado trabajando en propuestas para la transformación estatal y lanzó la plataforma “Uruguay más simple”, que permite a empresas y ciudadanos reportar obstáculos burocráticos, la respuesta gubernamental ha sido limitada. A pesar de reconocer avances en la agenda de simplificación promovida por el actual gobierno, Munyo enfatizó que la desregulación es igualmente crucial para un proceso efectivo de cambio.