Investigadores del Real Jardín Botánico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (RJB-CSIC) y de la Universidad de Santiago de Compostela revisaron los mecanismos que regulan la dormición y la germinación de las semillas. El trabajo fue publicado en la revista Planta y reúne los principales avances científicos sobre el papel de la familia de factores de transcripción R2R3-MYB en ambos procesos, esenciales para la adaptación y el éxito evolutivo de las plantas.

La revisión concentra el conocimiento acumulado durante dos décadas sobre estas redes reguladoras. La dormición permite que las semillas protejan al embrión y mantengan su desarrollo suspendido hasta que las condiciones ambientales resulten favorables. Luego, mediante la germinación, la semilla puede reanudar su desarrollo y dar lugar a una nueva planta.

La aparición de la semilla fue una de las grandes innovaciones de la evolución vegetal. Su capacidad para conservar el embrión en estado de latencia favoreció la expansión de las plantas con flores y las coníferas por prácticamente todos los ecosistemas terrestres. Sin embargo, la posibilidad de permanecer en dormición durante semanas, meses o incluso años y retomar posteriormente el desarrollo depende de una compleja red de mecanismos moleculares, cuya comprensión continúa siendo uno de los grandes desafíos de la biología vegetal.

El estudio fue realizado por Ángel J. Matilla, profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, y Javier Fuertes-Aguilar, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el Real Jardín Botánico.