Acerinox obtuvo un beneficio neto de 77 millones de euros durante el primer semestre de 2026, en contraste con las pérdidas de 18 millones registradas en el mismo período del año anterior. La compañía atribuyó la mejora a la continuidad de la fortaleza de su negocio en Estados Unidos y al cambio de tendencia observado en el mercado europeo.

El resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 271 millones de euros entre enero y junio, lo que representa un incremento del 27% frente al primer semestre de 2025. En ese período, la producción de acero llegó a 1,03 millones de toneladas, un 2% más interanual, mientras que la facturación fue de 2.966 millones de euros, con una baja del 3% debido al mix de productos.

El flujo de caja operativo del grupo se ubicó en 43 millones de euros. Ese resultado estuvo condicionado por un aumento de 146 millones de euros en el capital circulante de explotación, asociado a una mayor actividad y al incremento de los precios de las materias primas.

Durante los primeros seis meses del año, Acerinox destinó 148 millones de euros a inversiones y cerró junio con una deuda financiera neta de 1.361 millones de euros.

El consejero delegado de la compañía, Bernardo Velázquez, sostuvo que los resultados del segundo trimestre “confirman un claro punto de inflexión y demuestran la capacidad de recuperación y la solidez de la compañía, mostrando una significativa mejoría respecto a los datos del primer trimestre”.