La tokenización inmobiliaria se está posicionando como una alternativa innovadora en el sector del real estate argentino, ofreciendo a los inversores la posibilidad de participar en proyectos mediante representaciones digitales de derechos económicos. Este modelo combina metodologías jurídicas clásicas con tecnología blockchain, permitiendo así que individuos sin el capital suficiente para adquirir una propiedad completa puedan acceder a estas inversiones.
Es importante destacar que este sistema no altera el registro de la propiedad ni reemplaza los métodos de escritura tradicionales. En esencia, actúa como una capa tecnológica que digitaliza los derechos económicos relacionados con un activo inmobiliario, facilitando su fraccionamiento y transferencia entre distintos inversores a través de plataformas digitales. Este enfoque permite dividir los proyectos en múltiples participaciones, lo que da lugar a tickets de inversión más accesibles que en el mercado inmobiliario convencional.
Mariela Schenone, CEO de Metro X Real Estate y experta en estructuración de inversiones inmobiliarias, señala que el país aún se encuentra en una fase de consolidación en relación a este esquema. Según ella, el interés por la tokenización está en aumento, aunque todavía se requieren definiciones jurídicas y regulatorias que aseguren la viabilidad y el orden del sistema. "Este no es solo el año de la tokenización, sino el momento en que el concepto comienza a tomar forma", comentó Schenone, subrayando que el enfoque ha cambiado de la novedad tecnológica hacia la viabilidad legal y económica de este modelo.
El desarrollo de la tokenización ha coincidido con avances regulatorios que buscan estructurar el ecosistema. La Comisión Nacional de Valores (CNV) ha implementado nuevos criterios para determinar cuándo una inversión digital se considera una oferta pública de valores. Schenone enfatiza que estos cambios no significan una desregulación, sino un proceso de maduración normativa que exige a las plataformas ser más rigurosas en la presentación de sus productos y en la comunicación de riesgos. En este contexto, la figura de los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) cobra relevancia, ya que son fundamentales en la utilización de activos digitales dentro de estos procesos de inversión.



