Telefónica ha informado sobre una pérdida neta atribuida de 4.318 millones de euros en 2025, resultado del impacto de reestructuraciones, incluyendo el último Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que costó 2.049 millones de euros, así como las desinversiones en América Latina, que suman 2.269 millones de euros.
A pesar de estas pérdidas, la empresa, bajo la presidencia de Marc Murtra, logró un beneficio neto ajustado de 2.122 millones de euros, excluyendo Hispanoamérica, lo que representa una disminución del 7,9% en comparación con el ejercicio anterior, cuando alcanzó 2.304 millones de euros.
En cuanto a los ingresos, la compañía española experimentó un crecimiento del 1,5%, alcanzando un total de 35.120 millones de euros. En el mercado español, Telefónica tuvo un desempeño notable, logrando su mejor año desde 2008, con incrementos en ingresos, resultado bruto de explotación (Ebitda) y flujo de caja. Los ingresos en España fueron de 13.012 millones, un 1,7% más que el año anterior, mientras que el Ebitda se elevó a 4.691 millones, un 1,1% superior. Además, la deuda financiera neta se redujo en aproximadamente 1.400 millones de euros, situándose en 26.824 millones de euros. La compañía también ha anunciado un dividendo en efectivo de 0,30 euros por acción, con un pago pendiente de 0,15 euros por título para el próximo junio.



