La publicación del índice de inflación correspondiente a febrero ha generado incertidumbre en el ámbito financiero. Esto se debe a operaciones que diversos actores del mercado detectaron minutos antes de que se hiciera oficial el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC). La actividad inusual en plataformas de apuestas y la elevada demanda de bonos ajustados por inflación han alimentado la sospecha de que algunas personas habrían tenido acceso a información privilegiada, lo que les permitiría beneficiarse al anticipar un dato superior al estimado por los analistas.
El IPC de febrero se estableció en un 2,9%, manteniendo el mismo nivel que en enero y superando en dos décimas la proyección de 2,7% que había anticipado el consenso del mercado, según el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central. Además, el dato de inflación oficial de la Ciudad de Buenos Aires, que fue del 2,6%, había generado expectativas más moderadas entre los operadores.
Uno de los primeros indicios que levantaron sospechas ocurrió en Polymarket, una plataforma de apuestas donde se pueden realizar predicciones anónimas mediante criptomonedas. A pocos minutos de la publicación oficial, las apuestas sobre el IPC variaron notablemente, pasando de un pronóstico mayoritario de entre 2,5% y 2,7% a un rango de 2,8% a 3%, coincidiendo con el dato que se dio a conocer posteriormente por el INDEC. Fernando Molina, un ingeniero en sistemas, alertó sobre movimientos inusuales de cuentas que hicieron compras significativas justo antes de la revelación del dato, sugiriendo que podrían haber accedido a información de forma anticipada.



