El Banco Central de Siria (BCS) ha dado un paso significativo al autorizar a bancos y proveedores de servicios de pagos electrónicos a interactuar con redes globales de pago, entre ellas Visa y Mastercard. Esta medida se presenta como un intento de reintegrar al país en el sistema financiero internacional, después de años de aislamiento debido a las consecuencias de la guerra civil que comenzó en 2011. La resolución, conocida como decisión 259 L.A., busca modernizar el sector financiero sirio y fomentar el uso de pagos digitales en un contexto que ha sido marcado por la inestabilidad y la falta de acceso a servicios financieros básicos.

En un comunicado difundido a través de redes sociales, el BCS ha destacado que esta iniciativa es fundamental para avanzar en la modernización del sistema financiero nacional. La entidad ha señalado que la integración a las redes de pago internacionales no solo permitirá a las instituciones financieras globales expandir sus servicios, sino que también brindará soluciones de pago más seguras y eficientes tanto para ciudadanos como para empresas locales. Este cambio es visto como un medio para mejorar la infraestructura financiera del país y facilitar la reintegración gradual de Siria en la economía mundial.

Uno de los beneficios más inmediatos que se anticipan con esta autorización es la posibilidad de que los turistas que visiten Siria puedan utilizar sus tarjetas bancarias internacionales, lo que podría ser un aliciente para el turismo, un sector que ha sufrido gravemente por el conflicto. Asimismo, se espera que los ciudadanos sirios que viajen al exterior tengan mayor libertad y flexibilidad para realizar pagos en el extranjero, lo que representa un cambio importante en un país donde el acceso a servicios financieros ha estado sumamente restringido.

El BCS también ha proyectado que esta iniciativa impulsará el uso de pagos electrónicos, contribuyendo a reducir la dependencia del efectivo. Este cambio no solo beneficiará a los consumidores, sino que también tiene el potencial de potenciar la experiencia de usuario en transacciones tanto nacionales como internacionales. Además, se espera que el crecimiento del comercio electrónico se vea respaldado, ofreciendo nuevas oportunidades a startups y emprendedores locales.

El gobernador del BCS, Abdulqader al Hasriya, ha enmarcado esta decisión dentro de una visión más amplia para el sector financiero, definiéndolo como un centro regional que conecta diversos mercados y oportunidades. Según sus declaraciones, esta medida beneficiará a todas las partes involucradas y fortalecerá la posición de Siria como un centro económico prometedor en la región. Esta perspectiva es particularmente relevante en un contexto donde el país busca estabilizar su economía y atraer inversiones extranjeras.

La situación política en Siria ha cambiado considerablemente desde la caída del régimen de Bashar al Assad en diciembre de 2024, tras una ofensiva liderada por grupos yihadistas y rebeldes. Este nuevo contexto ha permitido a las autoridades sirias establecer un acercamiento con Estados Unidos y otras naciones occidentales, que antes mantenían una postura firme en contra del mandatario por sus vínculos con el extremismo. Este giro en la política exterior podría influir en la dinámica económica del país y en su capacidad para atraer inversiones y financiamiento internacional, lo que hace que la reciente apertura al sistema de pagos global sea aún más significativa en el marco de la reconstrucción y modernización de Siria.