Seúl ha decidido extender por dos meses el subsidio al diésel, una medida destinada a mitigar los efectos de la inestabilidad de los precios en el sector del transporte. Esta decisión se toma en el contexto de la crisis energética generada por el conflicto en Oriente Medio, región de la cual Corea del Sur obtiene la mayor parte de su petróleo.

El subsidio, que había finalizado a fines de febrero, ahora estará vigente hasta el 30 de abril. De acuerdo con el Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte, el objetivo de esta prórroga es aliviar la carga financiera en áreas como el transporte de mercancías, buses interurbanos y taxis. Este programa se activa cuando los precios del combustible superan un umbral establecido por el Gobierno, permitiendo que el Estado asuma parte del incremento de costos.

Además, el Gobierno surcoreano planea aumentar del 50 % al 70 % la cobertura del subsidio para el precio del diésel que exceda el límite fijado. En un esfuerzo por estabilizar los precios de la energía, el ministro de Finanzas, Koo Yun-cheol, anunció que se implementará un sistema de precios máximos para el combustible, el cual se espera que entre en funcionamiento esta semana. También se mencionó la posibilidad de aprobar un presupuesto suplementario para hacer frente a la incertidumbre económica derivada de la situación internacional.