Banco Santander se encuentra en la etapa final de su proceso de adquisición de Webster Financial Corporation, un movimiento que se espera concretar en la segunda mitad de este año. Héctor Grisi, consejero delegado de la entidad, destacó durante una reciente conferencia con analistas que el trámite de aprobación por parte de las autoridades regulatorias está avanzando más rápidamente de lo anticipado. Este desarrollo es significativo, ya que la integración de Webster no solo ampliará la presencia del banco español en el mercado estadounidense, sino que también fortalecerá su oferta de productos y servicios en un entorno competitivo.
El proceso de compra de Webster ha despertado un interés considerable en el sector financiero, ya que representa un paso estratégico para Santander en su búsqueda por diversificar su cartera y consolidar su posición en Estados Unidos. Grisi enfatizó que, aunque la autorización ha sido concedida, la formalización de la compra se realizará en la segunda mitad del año, lo que indica que el banco está planificando cuidadosamente cada fase de esta operación. Este enfoque meticuloso garantiza que se puedan gestionar de manera adecuada tanto los riesgos como las oportunidades que surjan durante y después de la adquisición.
En el marco de la conferencia, también se abordó la exposición de Banco Santander al crédito privado, un tema que ha cobrado protagonismo en las últimas semanas debido a ciertos incidentes en fondos de inversión estadounidenses especializados en este tipo de activos. Grisi se mostró tranquilo al respecto, afirmando que esta categoría de crédito representa menos del 1% del total de la cartera del banco. Esto sugiere que, a pesar de los altibajos en este segmento, la entidad financiera mantiene un enfoque conservador y controlado, lo que le permite evitar posibles complicaciones.
En lo que respecta a sus operaciones en España, los directivos de Santander subrayaron los beneficios de su estrategia con la cartera ALCO, la cual actúa como un salvavidas ante las fluctuaciones de las tasas de interés en hipotecas y créditos de tipo variable. Esta estrategia ha permitido al banco gestionar de manera más efectiva sus riesgos financieros y mantener una posición sólida en el mercado local. Grisi también destacó que el control de costos de los depósitos en España se ha mantenido, lo que ha contribuido a un aumento en la cuota de mercado del banco, facilitando la captación de nóminas y otros productos financieros.
En el primer trimestre de 2026, Santander reportó un beneficio neto de 5.455 millones de euros, lo que representa un notable incremento del 60,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, es importante señalar que estas cifras incluyen un impacto positivo de 1.895 millones de euros procedente de la venta de Santander Bank Polska. Si se excluye este impacto, la ganancia de las operaciones continuadas ascendió a 3.779 millones de euros, lo que implica un crecimiento del 12,3% interanual.
Un aspecto a destacar es la reducción de más de 11.000 empleados en comparación con el año anterior, un fenómeno que Grisi atribuye a la transformación y simplificación de procesos dentro del banco. La automatización y la mejora de la eficiencia operativa requieren menos personal, lo que es parte de la estrategia de modernización del banco. Sin embargo, se anticipa que la plantilla podría aumentar nuevamente como resultado de las recientes adquisiciones, lo que sugiere que Santander está en una fase de cambio y crecimiento continuo, a pesar de los desafíos que enfrentan las instituciones financieras a nivel global.



