La situación de incertidumbre generada por el conflicto con Irán y su fuerte repercusión en los precios del petróleo ha tenido un impacto negativo en los activos argentinos. En las últimas dos semanas, tanto las acciones que se transaccionan en Wall Street como los bonos han sufrido un retroceso, sin mostrar signos de recuperación. A pesar de que ayer se observó un repunte en los mercados globales, a nivel local no se registraron mejoras significativas.
El precio de los bonos ha experimentado un deterioro que ha llevado al riesgo país a alcanzar nuevamente los 600 puntos básicos, un nivel similar al que se registró a finales de 2025. La mejora observada en las primeras semanas de enero, impulsada por la compra de dólares por parte del Banco Central, ha quedado opacada por un entorno internacional más complejo.
El escaso interés en los activos argentinos ha llevado al ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, a enfocarse en obtener financiamiento exclusivamente en el mercado local. Hasta el momento, ha colocado 500 millones de dólares del Bonar 27, con la posibilidad de emitir hasta 2.000 millones de dólares hasta julio, asegurando así un respaldo para enfrentar vencimientos de deuda por 4.200 millones de dólares. En este contexto, Adcap Grupo Financiero ha emitido recomendaciones para los inversores, sugiriendo que, a pesar de la estabilidad del mercado cambiario, es prudente reducir la exposición a activos en pesos sin cobertura y considerar bonos soberanos en dólares que podrían beneficiarse de la acumulación de reservas del Banco Central.
El BCRA ha adquirido más de 3.300 millones de dólares en lo que va del año, cifra que podría aumentar en el segundo trimestre con la liquidación de la cosecha gruesa. Se espera que un balance más sólido de la entidad contribuya a restaurar la confianza de los inversores, mientras que una disminución en las tasas de interés podría incentivar aún más la inversión en este tipo de activos.



