Repsol obtuvo un beneficio neto de 2.201 millones de euros durante el primer semestre de 2026, un 265% más que los 603 millones registrados en el mismo período del año anterior. El resultado incluyó un efecto patrimonial positivo de 823 millones de euros, derivado de la revalorización de sus inventarios en un contexto de suba del precio del crudo y de los productos petrolíferos.

El resultado neto ajustado, que refleja la evolución específica de los negocios del grupo, alcanzó los 2.711 millones de euros entre enero y junio. La cifra más que duplicó los 1.155 millones obtenidos en el mismo período de 2025.

La compañía, dirigida por Josu Jon Imaz, explicó que los resultados se produjeron en un escenario de fuerte volatilidad en los mercados energéticos. “Especialmente desde el inicio del conflicto en Irán, que ha incrementado las fluctuaciones de precios y restringido la oferta”, señaló Repsol.

En ese marco, el precio promedio del Brent utilizado por el grupo durante el primer semestre fue de 92,3 dólares por barril, frente a los 71,9 dólares del mismo período del año pasado. A su vez, los márgenes de refino se ubicaron en 12,4 dólares por barril, más del doble que los 5,6 dólares registrados entre enero y junio de 2025.