El Ministerio de Economía de Argentina ha dado a conocer su estrategia para afrontar los vencimientos de deuda que suman $8,3 billones. Este anuncio se realizó el lunes, donde el organismo no solo presentó un menú de bonos en pesos, sino que también reactivó la oferta de títulos en dólares con vencimiento en 2028, además de lanzar un canje voluntario. La próxima licitación está programada para el miércoles, con la liquidación de las operaciones prevista para el viernes de esta semana.
Dentro de la oferta de bonos, se incluye la opción de un nuevo título que vencerá el 14 de agosto de 2026 (S18G6). En cuanto al canje de bonos, las alternativas disponibles son: el CER (TZXD6) por el CER con vencimiento el 31 de marzo de 2028 (TZXM8), y el CER (TZXM7) por el nuevo CER con el mismo vencimiento. Asimismo, se contempla el canje del bono dual TTS26 por el nuevo TAMAR que vence el 25 de febrero de 2028 (TMF28).
El economista Federico García Martínez destacó que el Tesoro enfrenta una carga significativa debido a los vencimientos, los cuales están mayormente relacionados con la LECAP S17A6. Esta situación resalta la presión que tiene el gobierno para garantizar la sostenibilidad de la deuda en medio de un contexto económico complejo. A su vez, Portfolio Personal Inversiones (PPI) subrayó la importancia de seguir de cerca los eventos que se avecinan en el ámbito de la deuda en pesos, sugiriendo que el impacto de la licitación tendrá repercusiones en las curvas de rendimiento en pesos.
PPI también enfatizó la necesidad de observar si la reciente reducción en los rendimientos de la curva de dólares, medidos a través del MEP, se traduce en un mayor interés por los bonos AO27 y AO28 en el mercado primario. En este sentido, las tasas efectivas mensuales de los bonos a tasa fija se han mantenido en un rango de 1,8% a 2,2%, consolidándose en niveles relativamente bajos, especialmente en comparación con el inicio de la semana. Esto sugiere una cierta estabilidad en el mercado, al menos en el corto plazo.
Adicionalmente, se ha observado que la curva CER opera con tasas reales negativas en el tramo corto, alineándose con las tasas fijas actuales. Esto se debe a que tanto el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) como las proyecciones del mercado no anticipan un aumento de la inflación mensual que supere el 2% hasta la segunda mitad del año. Esta dinámica sugiere que los inversores siguen siendo cautelosos ante un contexto inflacionario incierto.
Por otro lado, se destacó una compresión en la tasa del TAMAR, que se situó en 23,44% TNA el viernes, alcanzando un mínimo histórico para esta serie. Este fenómeno se produjo tras la reciente regulación que permite a los Fondos Comunes de Inversión Money Market ampliar su exposición a plazos fijos tradicionales, aumentando del 50% al 60% de sus carteras. Este cambio normativo podría influir en las decisiones de inversión y en la dinámica del mercado de deuda en el futuro.
Dante Ruggieri, socio en AT Inversiones, comentó que la canasta de instrumentos presentada por el Tesoro está diseñada para adaptarse a la realidad actual del mercado. En un entorno de tasas reales negativas, el Tesoro parece estar intentando extender la duración de sus vencimientos, con bonos ajustados por CER que vencerán en 2028 y 2029. En el ámbito de los bonos en dólares, se espera que se ofrezcan incentivos para atraer capital extranjero y cubrir los cupos en los bonos Bonar 27 y Bonar 28. En resumen, esta licitación y la estrategia del ministerio son cruciales para enfrentar el desafío de la deuda, en un contexto donde las expectativas económicas continúan siendo volátiles.



