La actividad del sector minero en Argentina alcanzó un nuevo récord en marzo, consolidándose como uno de los pilares del crecimiento económico nacional en los últimos años. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Producción Industrial (IPI) minero experimentó un incremento notable del 10,4% en comparación interanual, siendo este el aumento más significativo desde febrero de 2024. Este avance se traduce en una consolidación de tendencias positivas en un sector que ha mostrado una notable resiliencia y capacidad de adaptación a las condiciones del mercado global.

El informe del INDEC también destaca que el IPI minero registró su sexto aumento mensual consecutivo, con un crecimiento del 2,4% respecto a febrero. Esta tendencia no solo refleja una recuperación post-pandemia, sino que también establece un nuevo máximo histórico desde que se inició la serie de registros en enero de 2017. Este desempeño es el resultado de una combinación de factores que incluyen mejoras en la infraestructura, la implementación de nuevas tecnologías y el impulso a la inversión en el sector.

Uno de los principales motores de este crecimiento ha sido la producción de petróleo, que representa la mayor porción del IPI. En marzo, esta actividad mostró un incremento anual del 16%, marcando así diez meses consecutivos de crecimiento de dos dígitos. Este auge en la producción de petróleo está impulsado principalmente por el desarrollo del yacimiento no convencional de Vaca Muerta, que registró un incremento extraordinario del 33,7%. En contraste, el segmento convencional de la producción de petróleo ha enfrentado serias dificultades, experimentando una caída del 9,8%, lo que ha impactado negativamente en el empleo, particularmente en provincias como Santa Cruz.

Un análisis realizado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estima que la producción de crudo podría alcanzar los 54,5 millones de metros cúbicos en 2023, superando el récord de 1998. Este crecimiento en el sector está alineado con el desarrollo de nuevos oleoductos y proyectos de expansión en la capacidad de transporte, así como iniciativas relacionadas con el Gas Natural Licuado (GNL), que son fundamentales para aumentar la capacidad productiva y las exportaciones.

Por otro lado, el rubro de gas también presentó un repunte, con un aumento del 5,9% en comparación con marzo del año anterior, recuperándose de una serie de retrocesos en los cinco meses previos. Este crecimiento en la producción de gas se atribuye principalmente a la mejora en la performance de la cuenca neuquina, que ha mostrado un desempeño más robusto en los últimos meses.

En cuanto a los minerales no metalíferos, el carbonato de litio se ha destacado por su notable incremento del 70,2% interanual, aunque las cifras de producción no lograron alcanzar los picos registrados en diciembre y enero. Adicionalmente, los datos son alentadores para otros minerales, como la sal, que creció un 138,7%, y la salmuera, que mostró un notable aumento del 142,1%. Estos índices reflejan la creciente demanda de estos recursos en el contexto del desarrollo tecnológico y la transición hacia energías más limpias.

Finalmente, la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) proyecta que las exportaciones mineras podrían superar los 9.000 millones de dólares en 2026, lo que implicaría un crecimiento anual del 30%. Este pronóstico, calificado como conservador por la entidad, resalta el potencial del sector para continuar siendo un motor clave en el desarrollo económico del país, a medida que se consoliden las condiciones para la inversión y la expansión del mercado minero en el ámbito internacional.